
A pocos kilómetros de Kinsale en Cork se alza el Fuerte Charles, un edificio de piedra magnífico que fue construido en 1677 en el mismo lugar donde antes se alzaba una antigua fortificación normanda. Tiene el típico diseño en forma de estrella con cinco bastiones y corona una península que mira al mar. Dos de sus bastiones, los llamados Diablo y Charles son los que miran al agua, servían para defender el puerto y tenían aberturas o aspilleras para las armas justo sobre las murallas. Los demás bastiones, el Norte, el Flagstaff y el Cockpit miran hacia la tierra, están construidos con ladrillos y tienen caminos de centinela que aún hoy sobreviven.

Se cree que el arquitecto del fuerte fue el mismo que hizo el Royal Hospital de Dublin, William Robinson, y un poco más allá podemos ver una estructura anterior de 1602 que es Fuerte James. Ambos fueron atacados en 1690 durante la llamada Batalla de Boyne. Lo cierto es que las últimas centurias el Fuerte Charles ha sufrido muchos cambios aunque ha continuado siendo una guarnición hasta el año 1922. Recientemente fue objeto de una profunda restauración y hoy, abierto al público, ofrece tours durante el mes de abril y hasta el último día de octubre cuando cierra por un tiempo con los primeros fríos.
En general abre de 10 u 11am a 5 o 6pm, dependiendo de la temporada y la visita dura aproximadamente 1 hora. Los adultos pagan 3 euros y los niños 1,25 €. Hay sitio para aparcar el coche y un pequeño restaurante donde descansar. La vista desde las murallas que dan al mar es magnífica.

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